Los buzones en una comunidad de vecinos son un elemento común de uso privativo.

A partir de aquí debes de aplicar el mismo criterio que para cualquier elemento común de uso privativo en lo concerniente a las reparaciones necesarias.

Los buzones como cualquier otro elemento común de la comunidad, no duran para siempre y requiere de un mantenimiento y en algunos casos una reposición.

Seguramente en este punto te hayas parado con la frase en tu mente: “Ya lo tengo claro” y no sigas leyendo.

Púes te equivocas, puesto que dependiendo de la causa del daño, la responsabilidad del gasto ha de derivarse a la comunidad de vecinos o al propietario que utiliza el buzón.

Tienes que pensar que los motivos para reparar o cambiar un buzón pueden ser muy distintos, y si no mira los siguientes casos:

  • Oxidación y deterioro por el paso del tiempo.
  • Mal uso por parte del propietario o inquilino de la vivienda.
  • Acto vandálico por un tercero
  • Daños causados por un Siniestro
  • Fallo de fábrica o  vicio oculto del fabricante o instalador

En los dos primeros casos, su reparación la debes costear tu como propietario de la vivienda.

En el caso de que la causa del daño haya sido producida por un tercero, tanto por un acto de vandalismo como por un siniestro, el coste de la reparación o sustitución correspondería a ese tercero.

Por supuesto en ambos casos es muy probable que el seguro de la Comunidad se haga cargo de dicha reparación.

El último caso, defecto de fábrica, deberías de reclamar al constructor, promotor, como cualquier otro vicio oculto.

Muy posiblemente si es un problema no generalizado y solo es uno o dos buzones los afectados, la Comunidad se desentienda y tengas que iniciar tu la reclamación por tu cuenta.

Es importante que tengas en cuenta que independientemente de quien asuma el gasto, has de mantener la misma estética e uniformidad. Tu buzón no puede ser distinto al de los demás.

En cualquier otro caso distinto nuestro consejo es preguntarle a tu administrador de fincas.