Sin lugar a dudas uno de los momentos más difíciles de nuestra profesión es la del cese del administrador de fincas en una Junta General de propietarios.

Aún recuerdo cual fue la primera vez en la que me encontré en esta situación y como no podía ser de otra manera debido a mi inexperiencia, ni me lo esperaba.

Poco a poco vas entendiendo que en tu cartera de comunidades de propietarios, hay un porcentaje de las mismas, en las que cada cierto tiempo se cumple un ciclo en el que necesitan cambiar de “entrenador”, exponiendo en muchas ocasiones, razones de lo mas incoherentes, para no renovarte en el cargo de Administrador de la comunidad.

Eso si no te confundas el responsable de no haber generado ese “engagement” en la Comunidad para evitar esta situación, eres tú.

Volviendo al tema de hoy, a mi entender la regla básica es tener claros ciertos puntos:

  1. El Administrador al que vas a traspasar la documentación no tiene la culpa ni es el responsable de que la Comunidad no haya sabido valorar tu trabajo durante todos esos años de dedicación. Por tanto facilitale todo aquello que este en tu mano para que el traspaso fluya de manera rápida y clara.
  2. No te va a servir de nada entrar en una discusión sin sentido con los propietarios de la Comunidad en el momento del cese del administrador de fincas. Es cierto que puedes rebatir hasta cierto punto las razones que te expongan, con el fin de evitar que el trabajo y dedicación de tanto años, no se reconozca, pero ten por seguro que llegados a este punto es muy complicado revertir la situación.
  3. Como en muchos aspectos de tu vida, tienes que ver el vaso medio lleno. Seguro que esa comunidad te estaba dando mucho más trabajo que otras similares, te ponían pegas por todo y no ibas a la Junta con el mismo animo que otras veces. Es hora de que cuando vuelvas al despacho revises de nuevo esa famosa regla de Pareto dell 80/20 que casi siempre se cumple… el 20% de las Comunidades de tu cartera te dan el 80% de la rentabilidad (no facturación).
  4. Por supuesto y como no podía ser de otra manera, el último punto que tienes que seguir un procedimiento (que te puedes descargar abajo en pdf). Esto es fundamental para evitar luego malentendidos y que puedas demostrar que hasta el final has sido un Administrador serio y eficaz.

Espero que con estos consejos, la próxima vez que te encuentres en esta situación, la del cese del administrador de fincas, la cosa se te haga más llevadera.